lunes, 5 de mayo de 2008

............ ( a continuacion)


…Así te quería cuando te quería. Como si desde siempre nos hubiéramos dado el primer y el último beso, un pedacito de cielo en el suelo, o viceversa, ambas cosas en igual proporción. Eres la composición de un final ficticio, montado solo para el olvido, solo para cerrar todo. Yo de plasticina de infantes, y tú, ya ni siquiera me acuerdo de tu nombre.


Ella: es eso, que inevitablemente nos vamos olvidando de todo, todos se olvidan, ¡MENOS YO! Y antes me olvidé tantas veces, de tantas cosas. El cuerpo se fatiga en dos deseos opuestos, erradicarte, exiliarte, hablar tanto de ti hasta borrarte, y sin embargo es inevitable asumir que lo único que espero y quiero es recordar, todos los detalles, las facciones, las palabras exactas, los olores, debo decir que lloro en las calles cuando siento esos olores. Y debo decir que a pesar de los esfuerzos, me he ido olvidando un poco de ti, y ya no me acuerdo de la forma de tus ojos, ni un poquito y eso termina en un fatigoso estado. Yo tratando de recordarte y olvidarte… y tu hace tantos años que ya no aplicas ni la una ni la otra, nunca me olvidaste, y nunca me has recordado, para el caso da igual, eres una absoluta y compleja paralipsis. Y yo de eso también termine heredando un poco, o bastante, igual que los actores, ellos son tan arrogantes, y se esconden y sumergen con demasiada facilidad, ambos nos hemos vuelto, paralipticos y mentirosos.


El: solo me acuerdo que vivir contigo era un absoluto paroxismo, un desvarío, y te inventé palabras y te hice parte de LA casa, de LA pieza, todo era tuyo y mío, y nunca nos perteneció nada.
Te miro ahora voyerista de un pasado que nos pesa… te veo tanto que te hago desaparecer… te devuelvo la importancia, como un imbecil, como tu lo hiciste tantas veces. Y dejo que mi arrogancia te arrebate como una brisa, que te vayas luciendo la espalda, que te rías de mi en las sombras… yo también me río de ti… y compongo el final de la historia con una prepotencia incomparable, te hago parte de mi presente cuando creo que tu me recuerdas… pero la verdad pareciera esta vez que ya no recordaras, ¿de verdad te fuiste olvidando a pesar de los esfuerzos? ¿De verdad no te acuerdas? Esta vez también seré miope, haré como si nada pasara. Y bueno, ¿es que en realidad no pasa nada verdad?




Ella: no pasa nada, y vas a sumergirte sin despedirte, y lo mas terrible de todo, es que ya no me importa, me olvide de ti, y a pesar de que he querido llorarte con frecuencia, ya no puedo, ya llore mas allá de lo que podía, me volviste tu cómplice, quien mas sabe de esto? Imposible… nadie lo imaginaria siquiera… ¿me ves? Hemos perdido el rumbo…. Directo a la deshidratación, mas allá, en novecientas vidas atrás ya pasamos por esto… esta vez sabremos hacerle frente… lo podría jurar.


to be continue

domingo, 6 de abril de 2008




Un pacto para vivir,
odiandonos sol a sol,
revolviendo mas
en los restos de un amor
con un camino recto,
a la desesperación.
Desenlacé en un cuento de terror,
Seis años así
escapando a un mismo lugar
con mi fantasía,
buscando otro cuerpo,
otra voz
fui consumiendo infiernos,
para salir de vos,
Intoxicado, loco y sin humor...
oooooohh - oooohhhh
oooh - oooh
Si hoy te tuviera aquí,
cuando hago esta canción,
me sentiría raro,
no tengo sueño,
mi panza vibra,
tuve un golpe energético,
milagro y resurrección
y eso que estaba tieso,
bajo control
El poder siempre mata,
si para tenerte aqui
habría que maltratarte
no puedo hacerlo
sos mi Dios
te veo me sonrojo y tiemblo
que idiota te hace el amor,
y hoy quiero darle rienda,
a esta superstición
un pacto para vivir,
un pacto para viviiiiiiir
un pacto para vivir

viernes, 4 de abril de 2008

..........


Ella: nunca más volvimos a vernos, y eso parecía en aquel momento al menos, la mejor resolución. nunca más nos vimos.
Pero ya se que los nunca no existen y que algo mas grande que nosotros, o que las mentiras que somos capaces de decir, se río de nuestra inocencia, y volvimos a vernos, con una deformación general del cuerpo, una mano a la que le costaba articularse se levanto detrás del vidrio del auto, y una mano igual de agónica devolvió el saludo.
Es verdad que las palabras son un mal presagio, son innecesarias, y ensucian todo, hasta lo más lindo; es cierto que en preferencia me gustaría nunca decir nada.
y esta vez no hablamos. es mejor así.
También es cierto que hubiese preferido no volver a verte, y no aceptar esa limosna tan miserable de tu mano a medio extender y tu sonrisa a medio reír.
Pero me fui con la sensación de haberme vaciado, de haber salido como agua por las puertas del auto, moje toda la bencinera con mi presencia, pero no alcance a mojar tus zapatos.





El: Te di punzadas hasta la agonía, te premie con mi odio, con mis dientes, con mis ojeras... te premie tantas veces. Hasta que el llanto y los gritos se hicieron diminutamente proporcionales al dolor, te alargue manotazos debajo del caparazón, en el amparo de un corazón nuevo, en el descanso de una almohada blanca. Te vi, siempre sin parpadear, para otorgar confianza, y caminaste, y cediste, y te tuve hasta las arcadas. Ni siquiera balbuceaste, y te vi gritar en los paraderos, y te negué los abrazos y te obligue a callar. Pero te quería tanto y siempre, que no pude decirlo nunca. Te destruí para no amarte tanto, te disolví hasta no poder armar las piezas. Te vi ensuciar el abrigo blanco, con las rodillas gastadas, y vi tus manos invisibles volverse existentes en el barro de tus caídas. Te vi tanto que ya no pude verte.






Ella: Todavía no me atreví a buscarte en las estaciones del metro, ni escribir cuentos para colgarlos en las murallas publicas, pero disfrute mirarte a los ojos y verte invalido, ver que las manos destructivas y los besos negros , se fueron en la suciedad del abrigo blanco, me lo lleve todo, y me reí de ti. Que la penosidad de mi cuerpo larboso sin caparazón te robo hasta los brillos y los sollozos. No te perdono porque el perdón no existe. Te odio, te odio porque te quise tanto y tantas veces. Repetidas veces, en todos lados, te amo porque odiaba tu risa, odiaba tus sueños, y te amaba más.





El: No quise ver nunca mas tus ojos grandes, ese par de ojos implacables, imperturbables, orgullosa. Ver tu lagrimal rígido, impenetrable, mentiroso y frío. La comisura de tu boca irrompible, hubiese querido pegarte hasta que abandonaras ese rostro muerto, esa pasividad y esa distancia, camine rozándote los dedos y tu, con las manos agonizantes, mirando un espacio perdido frente a tu nariz breve, me extinguiste. Me termine por desvanecer. No te encontré en ninguna parte y vi tus zapatillas alejarse, llevándose las mías entre las manos. Quería matarte, aun quiero matarte, porque te odio, te odio arrogante, por hermosa, te odio por privarme del egocéntrico grito de éxito al verte llorar.




Ella: Cuando murió todo, corrí a romper en lagrimas a la cocina, mi mama abandono la ensalada que la mantenía absorta y me vio con los ojos explosivos, con las ojeras moradas, y tuve vergüenza, por haberte creído tanto, me tape la cara y no sentía las piernas, entonces ella me agarro antes de caer al fondo, me libro como a los cinco años de un peligroso columpio rozándome los ojos, y me morí sin descubrir la cara, sentía una bola de acero en las rodillas, en el pecho, a su vez las larvas me alivianaron el vientre, algo me comió viva. Yo quería matarte




El: Cuando murió todo, me agarre la cabeza con las manos, me sentí feliz de que no podías verme, tan vulnerable, tan poca cosa, yo un suicida que me asumía en esa condición, un destructor, una maquina retroexcavadora me paso encima del pecho, me dejo plano, sin llanto, soy adicto a la parálisis. Al dejarte salir corriendo, y mas todavía creer que en algún momento vas a emprender la corrida inversa nuevamente, pero ti vi siempre correr mas lejos, y me quebré como una tiza, y mi cuerpo sonaba como un vidrio molido, yo también quería matarte, si, aun quiero.





Ella: Perdí la memoria a corto plazo, a ratos me vi parada sin saber porque estaba ahí, me veía desde afuera como un desdoblamiento, un desprendimiento de mi misma, yo ya no sabia a donde pertenecía, porque pertenecí a tu manos, a tu espalda, a tus besos, a tu cama, y sin embargo, ya no pertenecía a ningún lugar, nunca tuve casa, nunca. Se me olvidaron los nombres de las calles, Y NO ME OLVIDE DE TI. Una articulación homicida me quito las risas durante meses, no podía sonreír, y tolerando ese dolor exhaustivo que causa el reír cuando el alma no puede hacerlo, para que no me vean triste, para que no descubran a la muerta, brindando y cantando canciones fuertes en el auto, y después llorando en el asiento trasero acostada, mirando hacia los respaldos para taponear las vergüenzas, mostrando el pedazo de espalda al que todavía le queda dignidad, porque no tiene ojos, porque nadie le ve las pupilas, un pedazo de espalda fiel para tanta pena.





El: Trate en vano de hacer el amor con tu nombre ya impalpable, y te espere tanto, que en realidad no lo hice nunca, porque quería olvidarme que tu existías, que le habías puesto nombre a la efervescencia que se fundía adentro mío, a la que nadie le había puesto nombre nunca, porque nadie la había hecho vivir, y tu pretenciosa, soberbia llegaste a manipularlo todo, me sacaste a besos todas las membranas, te amaba desde siempre, llegaste fuerte con f de frágil y así... estuve seguro de que no iba a olvidarme, que no podía, ASI COMO NO TE OLVIDO NUNCA, como me acuerdo siempre. Fue un asalto a mano armada, y yo acostumbrado a las pistolas, me paralice teniéndote al frente, y finalmente te robe todos los besos, hasta secarte la boca, para que no queden para otros, porque yo te quería con adjetivo posesivo…

(To be continue)

jueves, 20 de marzo de 2008

implosión


al menos intento ( digamos de antemano que inutilmente) de no redundar en lo mismo, porque ya lo han escrito y cantado tantos, pero tengo las costillas como un acordeon enfermo, es demasiado ancho el paso entre mis palabras, que no son nuevas contra la gente- terror- bola de nieve, avanzando iguales, una marcha simbolica masiva pero individual.nuestros cerebros como una plumavit, vulnerable al paso del tiempo nunca es un dia mas sino siempre un dia menos.los hombres me lloran en las zapatillas, y yo he dejado de llorar, como una niña orgullosa, con los puñitos apretados, tengo el cuerpo como una manzana vacia, se me olvido todo, hasta el fondotodo va hacia el abismo corriendo, con tanto apuro, es como correr hacia el revolver, que se yo, hoy dia me canso igual que neruda, igual que ismael serrano, que cristian warnken, me canso de mi misma y de mis amigos, de la señora de la micro y lloro sin lagrimas por el portero que me trae las fotos de sus hijos muertos, y los poemas a su vecina peruana que no lo ama pero lo quiere, y el se conforma, igual que todostodo porque me olvide de llorar que un mounstro rojo me comio las entrañas me dejo huerfana parada alla afuera.

domingo, 17 de febrero de 2008

el subtexto


Las pupilas gangrenadas, oxidadas, de tanto ver lo que no se ve… DONDE NADIE NUNCA VE.
Prometí que no volvería a llorar, y mentí.
Un par de días silenciosos y todo cambia radicalmente.
Voy a atornillar metales a mi sien, a reventarme las ilusiones.
Voy a olvidar el nombre que aun no memorizo.
La asfixia erradica en el dejar de mentir. En el filtro.
Con la boca seca se sigue cantando, a pedazos sueltos, con acordes falsos.
La almohada no ahoga lo suficiente, y no es tan silenciosa.
Tengo humedad hasta en los dedos, las yemas, esas que tocan todas las cosas… a esas cosas me refiero.
La casa ya no parece la casa, es un espacio en blanco, un cuadro sin terminar, algo que no fue empezado si quiera.
Y llené la limpieza con las suelas embarradas.
Ensucié donde ya estaba todo muerto, donde había un corazón lleno de pornografía.
Silencié los pasos, miré alrededor, alcé una ceja y me reí de todo, de incluso aquello. Me reí de mí. De ti. Hasta que dejaron de ladrar los perros, y se alargo la vereda y se hizo grande la noche. Iba despierta, ese detalle pocas veces duerme.
Y mientras me trizaba, entoné un odio silencioso.

viernes, 7 de diciembre de 2007

ENONE


Contracciones abdominales, el impulso a correr, a mirar el cielo cada cinco minutos, a sentir que los pies van por encima de los cementos de siempre. Y el cuerpo erguido y luego arrugado.
Ochocientos cigarros, sin parar, y el vértigo de sentirse profundamente actores.
El alinearse con los pensamientos… y seguir generando sin agotar recursos,
El descansar poco y vivir harto.
Reconocer dentro de nosotros mismos la capacidad de mover el universo entero si es necesario, por conseguir aquello que nos contractura el vientre.
El pararse y gritar y volver a sentarse y hablar, y fumar, y releer.
ES IMPOSIBLE QUE EL CUERPO SE EQUIVOQUE TANTO.

viernes, 9 de noviembre de 2007

te juro que esta vez no pensé en nada


Hoy te vi, con las pupilas fijas entre el carro y el andén.
Permití a mis sentidos detenerse por más de un segundo, para después multiplicarse por diez.
No alcancé a salir del tren. Esperé a la estación siguiente y sin pensarlo dos veces salí convulsionando por las puertas, el metro me expulsó de sus dominios.
Di la vuelta completa y volví al punto de encuentro, donde esta vez solo yo te encontré.
Y salí a las calles corriendo, afirmando la mochila, y corrí cuadras y cuadras sin aceptar que te habías perdido. O sin querer creer que estabas esperando el tren hacia el otro lado y yo en vez de esperarte, regresé en el coche contrario.
Ni siquiera sabia que iba a decirte, solo te habría agarrado del brazo, y mientras recuperaba la respiración por el trote habría permitido que me preguntaras el porque de mi presencia, yo solo quería responderte en medio de mis suspiros cansados… que no sabia, que no me di cuenta, que solo corrí obedeciendo a los impulsos de mi alma. Esta vez, solo por esta vez te juro que no pensé en nada.
Quizás te habría robado alguna sonrisa, o algunas aspiradas de humo a un cigarro arrugado y humedecido en llovizna.
Después de paralizar mi vida por esos diez largos minutos, con las manos temblorosas y rojas saque una moneda de mi bolsillo, y en el teléfono público de una esquina, ya para mi conocida, me sentí feliz, suicida, de sentir una voz conocida al otro lado del auricular diciendo: quédate ahí, te vamos a buscar